Para clínicas y consultorios dentales
MAX es la recepción virtual de tu clínica. Contesta a cualquier hora, resuelve dudas con tus precios reales, consulta tu agenda y deja la cita registrada. Lo que no le toca resolver, te lo pasa a ti.
Lo que pasa hoy
Nadie compara tres clínicas y espera. Escribe a las tres, y agenda con la que contesta primero.
Escribe a tu clínica. Nadie contesta hasta el día siguiente a las 10. Para entonces ya fue a la de enfrente.
Cuánto cuesta la limpieza, si aceptan tarjeta, dónde están, si hay lugar el sábado. Todo mientras atiende al paciente que tiene enfrente.
Preguntó por brackets, le diste el precio, dijo que lo platicaba en casa. No quedó ni su nombre.
No es un chatbot más
Los chatbots de menú te hacen escoger «1 para precios, 2 para horarios» y se atoran en cuanto el paciente escribe como persona. MAX entiende lo que le escriben, sabe qué tratamientos das y cuánto cuestan, revisa tu agenda y registra la cita.
Y sabe cuándo no le toca: una urgencia, una queja, un descuento o cualquier cosa que necesite tu autorización pasa directo a una persona de tu equipo.
Su trabajo diario
Precios, horarios, ubicación, formas de pago, meses sin intereses. Con tu información y en el tono de tu clínica.
Siempre como «desde» o como rango, y explica que el precio exacto se define en la valoración.
No ofrece una hora porque la clínica «abre a esa hora»: la ofrece porque está libre.
Le repite al paciente tratamiento, día, hora, nombre y teléfono, y espera su sí. Toda cita que te llega la confirmó el paciente.
Primero cancela la cita anterior y solo si se canceló registra la nueva. Nadie termina con dos citas.
Cuando alguien dice «lo voy a pensar», le ofrece guardar sus datos y anota qué tratamiento le interesaba.
Cuando duele
Si un paciente escribe con dolor fuerte, sangrado, un golpe o la cara hinchada, MAX lo trata como urgencia: responde con calma, le busca la cita más próxima del día y avisa a tu equipo. No diagnostica y no receta. Eso le toca al dentista.
Sus límites
Un asistente que inventa un precio te cuesta más que uno que no contesta. Por eso MAX trabaja con reglas que no se negocian.
Nunca diagnostica ni receta. Puede escuchar al paciente y agendarle una valoración. Decir qué tiene es trabajo del dentista.
Nunca inventa un precio. Solo menciona los que tú le diste, siempre como referencia.
Nunca promete un descuento. Si el paciente quiere negociar, esa conversación te la pasa a ti.
Nunca ofrece un horario que no revisó. Si no puede consultar la agenda, lo dice y registra la solicitud.
Nunca da por hecha una cita que no quedó registrada. Ningún paciente llega a tu clínica creyendo que tenía una cita que nadie anotó.
Nunca promete resultados. Ni «te va a quedar perfecto» ni «no duele nada».
Antes de enviar cualquier respuesta con un precio, un horario o una política, MAX la compara contra la información real de tu clínica. Si afirma algo que no está respaldado, no se envía: el paciente recibe un «déjame confirmarlo con el equipo» y a ti te llega un aviso para que contestes con el dato correcto.
Cuando te necesita
Te avisa de inmediato cuando llega algo que requiere a una persona:
Y si algo falla, también te enteras. Si MAX deja de poder responder por un problema técnico, te llega un aviso. No te enteras semanas después por un paciente enojado.
Dónde vive y cómo lo ves
MAX atiende el chat de tu sitio web —el paciente que te halla en Google escribe ahí mismo, sin descargar nada— y también Telegram para quien lo prefiera.
Ves las conversaciones completas, los pacientes que dejaron sus datos, los casos que MAX te pasó, cuántos mensajes recibe tu clínica y cuánto cuesta atenderlos. Y desde ahí tu equipo puede responder cuando quiera entrar.
El proceso
Revisamos cómo atiende hoy tu clínica, por dónde te escriben y qué es lo que más te preguntan. Si MAX no te sirve, te lo decimos ahí.
Tratamientos, precios de referencia, horarios, ubicación, formas de pago y políticas de cancelación. Conectamos tu agenda.
Antes de que hable con un paciente, lo ponemos a prueba con las situaciones difíciles de tu clínica: urgencias, quejas, cambios de cita.
MAX empieza a atender. Revisamos sus conversaciones y lo ajustamos durante las primeras semanas.
Antes de solicitarlo
Preferimos decírtelo aquí y no después de cobrarte.
Preguntas
No. Le quita las preguntas repetidas y los mensajes fuera de horario, para que atienda a los pacientes que están en la clínica y a los casos que sí necesitan a una persona.
Lo dice. No contesta por intuición: le ofrece que tu equipo lo contacte y a ti te llega el aviso.
Solo trabaja con los precios que tú le das, y el Blindaje revisa cada respuesta con un precio antes de enviarla. Si algo no cuadra con tu información, no se envía.
Con tu agenda conectada, ofrece horarios que están libres de verdad y la cita queda registrada en tu agenda. Sin agenda conectada, registra la solicitud y tu equipo la confirma.
Tu instalación es tuya y separada: tu propia base de datos, sin nada compartido con otras clínicas. Firmamos un contrato de tratamiento de datos, las conversaciones tienen un plazo de conservación definido y se eliminan solas al cumplirse. Te entregamos también un modelo de aviso de privacidad para tus pacientes.
Un pago de instalación y una mensualidad. El monto depende del tamaño de tu clínica y de los canales que conectes. Te lo decimos en la llamada, antes de que te comprometas a nada.
Solicitud
Son tres pasos y toma unos minutos. Con esto revisamos si MAX le sirve a tu clínica antes de llamarte. Si no le sirve, también te lo decimos.
Vamos a revisar lo que nos contaste. Si MAX le sirve a tu clínica, te escribimos por WhatsApp para agendar la llamada de diagnóstico. Si no le sirve, también te lo decimos.
Cuéntanos de tu clínica en unos minutos. Si MAX te sirve, te contactamos. Si no, también te lo decimos.
Solicitar mi instalación